La leyenda

Corría el verano de 1987 cuando algunos guardas de refugio de la zona decidieron hacer la travesía Pallars – Ribagorça – Aran, del tirón, en un solo día. No era una competición, sólo una manera de visitar a los demás guardas y charlar un rato.

Alguien, no sabemos exactamente quién, ni porqué, la llamó Carros de Foc, y desde entonces sea verano o invierno, cuando alguien hace la travesía en el día, la voz corre de refugio en refugio tan rápido como el viento cruza los collados: “ hoy pasan los Carros de Foc

Desde aquel verano de 1987 son muchos los montañeros, caminantes o corredores que han disfrutado de la travesía de Carros de Foc y son muchos los que repiten la experiencia, porque siempre quedarán rincones cargados de belleza aún por descubrir.

Nuestro reto es contagiar el amor que sentimos por estas montañas y dar a conocer la belleza de una travesía extraordinaria, que seguro, nos proporcionará además experiencias únicas.